cap 19. SOUL DISCO



Lesly parece muy maja. Me ha caído bien porque está como una cabra. Me recuerda a Loles León en versión holandesa. No para de hablar por los codos en un español que necesita mejorar, pero no tiene ni pizca de vergüenza. Me ha sorprendido que me contara que es profesora de español. La verdad es que se me ha debido notar en la cara, porque enseguida se ha justificado diciendo que hay gente que le critica porque da clases en una lengua que no tiene demasiado dominada además de ser  extranjera. Me ha parecido intuir que se ruborizaba un poco incluso. Cómo veo que tiene dificultades para entenderme, empiezo a bajar la velocidad al hablar, hasta que me convierto en una especie de tortuga. Lesly se ha dado cuenta y se ha reído de mí,  diciéndome que hablo muy lento y que parece que me estoy quedando dormida. ¡Yo es que a veces no entiendo a los extranjeros ni aunque hablemos en español!

La noche está siendo un poco surrealista.

En primer lugar el concierto no es gran cosa; no conecto demasiado con este tipo de música  cuando las que cantan son una mala imitación de Tina Turner. Los holandeses están medio desatados y he de parecer que también yo lo estoy, aunque lo único que tengo, es el estómago revuelto por la croqueta picante que me tomé deprisa a las 7 de la tarde y que rematé con el café a las 7:30.

Beerg está en la otra punta de la fila. Al final, entre compañeros de su colegio, más Lesly, su marido y yo, seremos un grupo de 15 personas así a grosso modo.  De vez en cuando, Lesly  se acerca a mí, bailando como una loca, para decirme:

“¡¡¡Sabina……..mira que marchia tenemos los holandeses, uhhhhh!!!

Por otro lado, hay dos compañeros de Beerg que no paran de mirarme y  reírse entre ellos y ya me estoy empezando a mosquear. Uno tiene pinta de ser demasiado listo, con aire de autosuficiencia  y parece europeo y el otro es japonés, bajito, y muy delgado y al lado del europeo resabiado, parece un pelele. Estoy evitando mirarles directamente, pero como sigan así, voy a tener que plantarme delante de ellos y decirles cuatro cosas en el primer idioma que me salga.

Después de una hora de concierto, las réplicas de Tina se toman un descanso de diez minutos. Me quedo charlando con Lesly en español, hasta que me dice que ahora vuelve porque va al baño. No hay nadie más alrededor, todos han salido a tomar algo al bar o a fumar a la calle. A Beerg hace un buen rato que no le localizo y los únicos que nos hemos quedado dentro del teatro, somos el marido de Lesly y yo. Él no habla español. Me acercó para charlar un rato de puro compromiso. Le pregunto por su trabajo, es empleado en la compañía de trenes holandeses. Me cuenta que le  gusta trabajar allí y que siempre que pueden Lesly y él viajan, “By train?”- pregunto tratando de hacer una broma- pero no lo pilla y me contesta en tono neutro que depende del lugar donde vayan, a veces van en tren y otras en avión -” Yes , of course”- respondo descartando inmediatamente la idea de explicarle que era una ironía.  Intento contarle algo acerca de mi vida, sin que él me haya preguntado nada, por aquello de no crear silencios incómodos y me empiezo a liar hablando de mí, de mi trabajo, de los niños…Como él es parco en palabras, me  envuelvo en una de esas espirales que me caracterizan, hasta que sin venir a cuento le pregunto que porqué Lesly y él no tienen hijos. Me mira sorprendido, evidentemente, pues mi pregunta no es demasiado correcta, pero en ese momento aparece Beerg y me salva de la situación.

-         “¿Te gusta el concierto, Sabi?

-         Siiiiiiiiii, muchooooooooo (miento como una bellaca), ¿queda mucho para que acabe? Lo digo por el tren de vuelta a casa…

-         Ah, no. Creo que será una otra hora o así y luego ya.

-         ¡Ah genial!

-         Pero no te agobies, si no cogieras puedes quedar a mi casa….

-         Ya Beerg, gracias, pero es un lio….

-         UUUUUUUUHHHHH….chicos!!!!!!!!!!!

-         Eh….Lesly…. ¡esto es muy divertido!

-         Siiiiiiiiiiiiii……ya he dicho a Sabina que cuando vamos a cenar a su casa.  Beerg, tienes que buscar un cita pronto……y decirlo a tu novio….

-         ¡Claro! ¡cuando queráis!- respondo yo (¿¿¿pero no habíamos quedado que este tema no se podía hablar delante de sus compañeros???? ¿¿¿por qué Lesly lo pregunta ahora???)

-         Siiii….lo se……pero es que está muy ocupado. Tiene mucho trabajo…

-         Bueno…voy a mi sitio…..- dice Lesly- que empieza el disco…. ¡qué viva la fiesta! ¡UHHHHHHHH!”

 

Me levanto de la silla durante la segunda parte del concierto, esta parte es más movida. Creo que estoy más animada porque la noche está tocando a su fin.

Al acabar el espectáculo, todos deciden tomar una copa de vino en el bar del teatro. El sitio tiene mucho encanto… pero con otra gente, porque los dos compañeros de Beerg me están poniendo de los nervios con sus risitas. Son la caricatura de Asterix y Obelix. Me los estoy empezando a imaginar con  los calzones de rayas, y tengo que volver la vista hacia otro lado para que no me de la risa floja. Como estoy sumergida en estos pensamientos, no me doy cuenta de que Beeg me está preguntando desde hace un rato que tipo de vino quiero:

-         “…Sabina…wine?

-         Guay… digoooo….Yes, white wine.

-         Sorry, what type?

-         Wine, wine.

-         Yes….Sabi…wine…but what wine?

-         Eeeehhh…rosato

-         Ah. Rosato???

-         Yes…Beerg. Thanks.

-         Ok, one rosato, one white, two bottles of water, one coffee, something else?

Bueno, ya he vuelto a llamar la atención, para variar. Rosato?!?!?! ¿¿¿¿De dónde me habré sacado eso ahora???? Cada día me sorprendo más de mi capacidad de improvisación.

-         ¿De-dón-de-e-rres???

-         Sorry?...AH! ¿hablas español?

-         A… poquito.

El que se dirige a mí es Obelix.

-         Soy española. De Madrid. I’m Spanish (Spanish? Spain? Yes , Spanish..). To Madrid. And you?

-         Brasileiro.

-         Ah…nice, Brasil. Y… ¿por qué hablas español?

-         Bueno…a poquito. Aprendo en Portugal.

-         Aaaahh…ya. Pero es mejor aprender en España. Spain is…nice, wonderful!!!!

-         No. Portugal is better.

-         Nooooooo….jajajaja….España… es mejor-digo muy convencida, pensando que va a decir que sí, como suele hacer todo el mundo.

-         Yo soy portugués. My father was born in Portugal. Portugal is better than Spain for me.

-         Ah. Ya, claro. Your father. Yes, yes…of course…Portugal…is…nice…of…course…I…I…I don’t know Portugal. Only…Lisboa- ahora sí que me he cubierto de gloria…

 

 

-         Where are you from?”- me dice una vocecilla por mi  costado izquierdo.

Me giro en mi butaca de piel de toro, cerca de la barra, y me encuentro con el japonés, o con Asterix, como yo le llamo. Está bebiendo una Coca-Cola con pajita.

-         Eeehh…Spain. I’m from Spain. And you?

-         Japanese…jijijijiji…look my eyes…

-         Aaahh…Je, je.. ya, ya… of course!.

-         But my father is Dutch and my mother is Japanese. I am Dutch and Japanese..jijijiji.

-         Oohh…interesting!

-         Yes…I live in Holland all the life. I was born in Holland. And you?

La verdad es que le agradezco que me haya salvado de la conversación con su amigo, porque estaba tomando unos derroteros que no me gustaban. El japonesito me parece gracioso. Bebiendo su Coca-Cola a sorbitos, como un niño cuando toma golosinas y quiere prolongarlas el mayor tiempo posible antes de que se las quiten. Es un poco friki. Bueno, un poco no. Mucho. Caigo en la cuenta de que lleva una camisa de grandes rayas color azul y verde con unos pantalones de cuadros blancos y negros. Para completar el atuendo se ha puesto un chaleco gris  de lana, supongo que pensando que en el concierto igual hacía frío, no lo sé. Entre la Coca a sorbitos, su pelo negro brillante, peinado con raya a la izquierda y las gafas de montura fina,me resulta difícil mirarle a los ojos y no seguir investigando más acerca de su look. ¡Qué personaje!

-         “How you do? You are a collegue of Beerg? You work in the school?- siento mucha curiosidad acerca de su oficio, aunque empiezo a  intuir a que se dedica.

-         No, no, no. I am working in an International Global Company, in Amsterdam.

-         Ok, ok, but how do you do? What work?- cada vez me provoca más intriga.

-         I am an I.T.; with the computers.

-         Aaaahhh, interesting…- Já. Lo sabía. No podía ser de otro modo.

Seguimos charlando mientras me balanceo en la silla giratoria de piel de toro (me pregunto de dónde habrán traído esta silla). Noto que me siento muy  a gusto charlando con él. No intenta corregirme cada vez que digo algo y esto hace que sea capaz de mantener una conversación coherente. El tío debe ser un crack. Habla cuatro idiomas (dos ellos bastante difíciles para cualquier europeo) y es el responsable de un equipo de cincuenta personas. No creo que esté tratando de impresionarme, pues me ha costado un triunfo sonsacarle. Hablamos durante bastante tiempo de tecnología, de idiomas, de gestión de empresas…

Lesly se acerca para decirme que ellos se marchan ya, porque si no perderán el último tren de vuelta, que es el mismo que el mío. La verdad es que se me ha pasado el tiempo volando mientras charlaba con el Bill Gates este. Miro el reloj y son las once y media.

-         ¿Tú te quedas?

-         No, no, Lesly. Me marcho con vosotros. Así vamos juntos.

-         Ok.

Nos despedimos de todo el mundo y viajamos en el vagón de primera clase de vuelta a casa (ventajas de ir acompañada de un gerente ferroviario holandés). Me despido de Lesly y su marido (que no parece ofendido conmigo por mi incómoda pregunta acerca de sus ganas de ser padre) y tomo el último tren hasta casa.

La verdad es que la noche ha sido toda una experiencia. Si hace menos de un año, alguien me hubiera contado que iba a estar bailando como una loca, en medio de un concierto que ni me va ni me viene,  charlando con un japonés que se dedica a inventar videojuegos para una empresa finlandesa, en medio de un país extraño, sola y sin ayuda… sinceramente, no le hubiera creído. Viene a mi cabeza una peli de Banderas. Una de esas pelis familiares, de  sobremesa en un domingo de lluvia, en la que él, su mujer y sus dos hijos son espías y lo pasan en grande persiguiendo a un señor muy malo que quiere acabar con el mundo. Quizá me siento como ellos en la peli. Luchando contra algo malo, heroína de mi propia batalla, que al final no deja de ser una batalla contra mí misma y mis inseguridades, pero…¡qué queréis que os diga!, después de un rosato fuertecito, un concierto disco impactante y de conocer a: “Tina Turner”, “Whoopi Goldberg”, “Asterix y Obelix”, Bill Gates y Loles León  todo en la  misma noche, una tiene la capacidad de imaginarse casi cualquier cosa.

¡Qué ganitas de llegar a casa! ¡Buenas noches!

 

3 comentarios:

  1. Hola Sabina, me encanta leer tu "aventura", eres muy graciosa. Un abrazo de ánimo desde España!

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  2. Bueno Mariluz, se hace lo que se puede, mi esfuerzo me cuesta perder mi sentido del ridículo para arrancar unas cuantas sonrisas, si lo consigo, el esfuerzo ha merecido la pena. Muchas gracias por tu comentario, nos vemos en 2013 con nuevas aventuras. ¡¡¡¡Felíz Navidad!!!!!

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  3. jajajaaj.....como me gusta leerte, eres fantantica!!!!!! luchadora y atrevida donde las haya me encanta seguirte !!!feliz año!!! a proposito que se que estuviste en España.
    un beso
    Yolanda

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